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ÓRGANO: Esófago (humano, niño). TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Esófago niño (H/E) (2x). Una de las capas que componen la pared esofágica es la llamada “submucosa” (Sm), que sirve de ejemplo para estudiar el tejido conjuntivo (o conectivo) laxo. La superficie del esófago que limita con la luz del órgano está revestida por un epitelio malpigiano (E). Por fuera de la submucosa se identifica la capa muscular (M).
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Esófago niño (H/E) (4x). En el tejido conjuntivo laxo hay una proporción equilibrada de células, fibras conjuntivas y sustancia amorfa, si bien este tipo de tejido presenta una amplia variabilidad en cuanto a la cantidad de fibras colágenas, dependiendo del órgano considerado. En esta muestra la submucosa (Sm) está formada por un tejido conjuntivo muy laxo debido a que corresponde a un esófago de niño de corta edad. A este aumento se aprecian los núcleos celulares (punta de flecha) dispersos por el tejido, así como pequeños vasos sanguíneos (V). (Epitelio de revestimiento: E. Capa muscular: M).
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Esófago niño (H/E) (10x). En la submucosa, como tejido conjuntivo laxo que es, las células están separadas unas de otras por amplios espacios ocupados por sustancia intercelular, compuesta por fibras conjuntivas (punta de flecha) que se llegan a identificar a estos aumentos, y sustancia amorfa. Es un hecho constante, en el tejido conjuntivo laxo, la presencia de vasos sanguíneos (V) y linfáticos (difíciles de distinguir). La gruesa zona eosinófila situada junto a la submucosa y muy próxima al epitelio de revestimiento (E), corresponde a una capa constituida por músculo liso, la denominada “muscular de la mucosa” (asterisco).
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Esófago niño (H/E) (20x). La mayoría de los núcleos que se encuentran en el espesor del tejido conjuntivo laxo son de fibroblastos (flecha). En los espacios que hay entre las células se observan estructuras fibrilares alargadas o puntiformes, que corresponden a fibras colágenas (punta de flecha) en diferentes planos de corte. Las zonas pálidas que hay entre las fibras están ocupadas por la sustancia amorfa que, al estar muy hidratada, es extraída en el proceso de deshidratación que requiere la inclusión en parafina para efectuar el corte histológico. (Vaso sanguíneo: V).
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Esófago niño (H/E) (100x). A gran aumento se aprecia el escaso número de núcleos celulares, los cuales corresponden a fibroblastos (F). Entre ellos abundan las fibras, seccionadas tanto longitudinal (punta de flecha azul) como transversalmente (punta de flecha roja). Los espacios aparentemente vacíos entre dichas fibras están rellenos de sustancia amorfa, que se pierde al ser extraída durante la técnica histológica. Es frecuente encontrar vasos sanguíneos (V) en el tejido conjuntivo laxo, ya que es el lugar habitual donde se sitúan estas estructuras. Se identifican fácilmente gracias a los hematíes (flecha) que contienen en su luz.
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ÓRGANO: Intestino delgado. TÉCNICA: Müller-Mowry.
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Esófago adulto (H/E) (2x). El tejido conjuntivo laxo puede presentar diferentes aspectos dependiendo de la mayor o menor cantidad de componentes de la sustancia intercelular (o matriz extracelular). Así, en este esófago de un adulto humano, la capa submucosa -que también forma el eje de los pliegues que hacen relieve hacia la luz del órgano- está compuesta por un tejido conjuntivo laxo (Tc) que, a diferencia del mostrado en la preparación anterior (“Esófago de niño”), es más rico en fibras colágenas y por ello tiene una apetencia tintorial más eosinófila. (Epitelio de revestimiento: E. Capa muscular: M).
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Esófago adulto (H/E) (4x). Tanto la llamada “lámina propia” (asterisco) sobre la que se apoya el epitelio de revestimiento (E) del esófago, como la submucosa (Sm) que forma el eje conectivo del pliegue que aparece en la imagen, están compuestas por un tejido conjuntivo laxo. En este tipo de tejido es característica la presencia de vasos sanguíneos (punta de flecha), de calibres diversos. Entre la lámina propia y la submucosa, se aprecia una banda algo más teñida que corresponde a la muscular de la mucosa o “muscularis mucosae”, constituida por miocitos lisos (Ml).
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Esófago adulto (H/E) (4x). Tanto la llamada “lámina propia” (asterisco) sobre la que se apoya el epitelio de revestimiento (E) del esófago, como la submucosa (Sm) que forma el eje conectivo del pliegue que aparece en la imagen, están compuestas por un tejido conjuntivo laxo. En este tipo de tejido es característica la presencia de vasos sanguíneos (punta de flecha), de calibres diversos. Entre la lámina propia y la submucosa, se aprecia una banda algo más teñida que corresponde a la muscular de la mucosa o “muscularis mucosae”, constituida por miocitos lisos (Ml).
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Esófago adulto (H/E) (20x). El tejido conjuntivo laxo de la submucosa es el lugar donde se asientan vasos de distinta naturaleza, tanto sanguíneos (Vs) como linfáticos (Vl). Los núcleos celulares que se observan, por lo general alargados y densos, corresponden en su mayoría a fibroblastos (punta de flecha). En la sustancia intercelular (matriz extracelular) son abundantes las fibras conjuntivas con tinción eosinófila (flecha), predominando las colágenas.
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Esófago adulto (H/E) (40x). A pesar de que en la submucosa del esófago son abundantes las fibras colágenas de la sustancia intercelular, lo cual pudiera originar confusión con otros tipos de tejido conjuntivo (ver siguientes preparaciones), la presencia de una cantidad apreciable de células, fundamentalmente fibroblastos (flecha), dispuestos sin orden aparente, indica que se trata de un tejido conjuntivo laxo. Las luces más amplias que se observan en la imagen son de vasos linfáticos (Vl). Arriba a la derecha se aprecia parte de la pared de un vaso sanguíneo (Vs) colapsado.
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Esófago adulto (H/E) (100x). A gran aumento se pueden llegar a distinguir las diferentes poblaciones celulares que forman parte del tejido conjuntivo laxo. Los núcleos alargados y de cromatina densa, más abundantes, son de fibroblastos (F). Mientras que algún núcleo redondeado pudiera pertenecer a un histiocito (macrófago) (flecha), las escasas células de citoplasma granular son inequívocamente mastocitos (punta de flecha). Entre las células hay una cantidad apreciable de fibras conjuntivas (asterisco) teñidas con la eosina, cortadas en diferentes planos, que corresponden sobre todo a fibras colágenas. (Capilar sanguíneo: C).
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ÓRGANO: Piel (gruesa) (humana). TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Piel gruesa (H/E) (2x). El tejido conjuntivo plexiforme, también llamado tejido conjuntivo denso no modelado, se localiza en la dermis profunda (Dp). Sobre ella se sitúa la dermis superficial (Ds), formada por un tejido conjuntivo laxo, que sirve de apoyo a la epidermis (E). Bajo la dermis profunda se observa tejido adiposo (A), perteneciente ya a la hipodermis (Hp). También se distinguen las porciones secretoras de las glándulas sudoríparas (Gs).
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Piel gruesa (H/E) (4x). La frontera entre la dermis superficial (Ds) y la dermis profunda (Dp) es muy difusa, puesto que ambas son eosinófilas al contener fibras colágenas. Se puede establecer, sin embargo, un cierto límite (flecha) entre las dos, ya que la dermis superficial es más celular, al ser un tejido conjuntivo laxo. Por el contrario, la dermis profunda está constituida por un tejido conjuntivo plexiforme, formado por un plexo de gruesos haces entrecruzados de fibras colágenas, siendo escasas las células y la sustancia amorfa. (Epidermis: E).
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Piel gruesa (H/E) (10x). En el tejido conjuntivo plexiforme predomina la tinción eosinófila debido a las abundantes fibras colágenas que forman un plexo de haces entrecruzados, entremezclándose con una cantidad menor, pero apreciable, de fibras elásticas, las cuales no pueden distinguirse de las colágenas con una H/E al ser también eosinófilas. En los pequeños espacios que dejan los haces de fibras, se sitúan algunos núcleos celulares (punta de flecha), sobre todo de fibroblastos. El tejido conjuntivo plexiforme es atravesado tanto por vasos sanguíneos (V) como por conductos excretores de glándulas sudoríparas (C).
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Piel gruesa (H/E) (20x). Una prueba de que en el tejido conjuntivo plexiforme los haces de fibras colágenas se entrecruzan formando un plexo, es que en el corte histológico se observan haces seccionados longitudinal (L), transversal (T) y oblicuamente (O). Los espacios que hay entre los paquetes de fibras están ligeramente dilatados como consecuencia del procesamiento de la muestra, y es ahí donde se sitúan tanto los escasos fibroblastos, cuyos núcleos (punta de flecha) alargados y densos son fácilmente visibles, como la sustancia amorfa.
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Piel gruesa (H/E) (40x). A gran aumento el tejido conjuntivo plexiforme presenta un aspecto de “rompecabezas” irregular, en el que los gruesos haces de fibras colágenas aparecen como bandas eosinófilas alargadas cuando están cortados longitudinalmente (L), o como círculos cuando se seccionan transversalmente (T). También hay fibras elásticas, pero pasan desapercibidas al teñirse igual que las colágenas. Con la técnica de Gallego, no obstante, se ponen de manifiesto fácilmente (véase la siguiente preparación). Entre las fibras conjuntivas se sitúan fibroblastos (flecha), con típicos núcleos alargados y densos.
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ÓRGANO: Piel (gruesa) (humana). TÉCNICA: Gallego.
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Piel gruesa (Gallego) (2x). El tejido conjuntivo plexiforme (Pl), o tejido conjuntivo fibroso no modelado, forma parte de la dermis profunda que proporciona consistencia a la piel (convenientemente tratada industrialmente, es el “cuero”). Posee abundantes fibras que forman un complejo plexo entrelazado, donde se mezclan abundantes haces de fibras colágenas, que con la técnica de Gallego se tiñen de color azul verdoso (azul turquesa), con una cantidad menor de fibras elásticas de color rojo. Tanto células como sustancia amorfa son escasas, y no se demuestran con esta técnica. (Epidermis: E. Hipodermis: Hp).
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Piel gruesa (Gallego) (4x). En la dermis el tejido conjuntivo plexiforme (Pl) se sitúa profundamente, predominando la tinción de color azul turquesa debido a la abundancia de fibras colágenas, que se entremezclan con fibras elásticas, las cuales se tiñen de color rojo. A bajo aumento, como el de la imagen, no destacan las fibras elásticas, aunque se llegan a apreciar utilizando la opción “Microscopio simulado”. Por encima del tejido conjuntivo plexiforme está la dermis superficial, formada por un tejido conjuntivo laxo (asterisco). (Epidermis: E. Hipodermis: Hp).
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Piel gruesa (Gallego) (10x). Sobre el tejido conjuntivo laxo (Cl) de la dermis superficial se apoya la epidermis (E). La unión dermo-epidérmica es irregular, presentando papilas conjuntivas (asterisco) y crestas epidérmicas (flecha). Bajo la dermis superficial, sin límites precisos con ella, se sitúa el tejido conjuntivo plexiforme (Pl) de la dermis profunda. La proximidad entre ambos tipos de tejido conjuntivo permite compararlos, y comprobar cómo en el plexiforme las fibras colágenas (color azul turquesa) son más abundantes y se disponen en gruesos haces entrecruzados, siendo más escasas las fibras elásticas (color rojo).
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Piel gruesa (Gallego) (20x). En el entramado que forma el tejido conjuntivo plexiforme predomina el color azul turquesa de las fibras colágenas (flecha), seccionadas en diferentes planos. Entremezcladas con ellas se sitúan las fibras elásticas (punta de flecha), mucho más finas y teñidas de color rojo con la técnica de Gallego.
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Piel gruesa (Gallego) (40x). Dado que el tejido conjuntivo plexiforme está formado por un entramado de haces de fibras colágenas mezclados con fibras elásticas, se pueden observar en diferentes planos de corte -longitudinales (L), transversales (T) y oblicuos- tanto paquetes de fibras colágenas (letras rojas) como fibras elásticas (letras azules). Con esta técnica no se tiñen las células. Como artefacto de técnica, los espacios claros (asterisco) entre los componentes fibrilares del tejido aparecen ligeramente dilatados. (Vaso sanguíneo con hematíes: V).
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Tendón (humano). TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Tendón (H/E) (4x). El tejido conjuntivo fibroso se caracteriza por ser muy rico en fibras colágenas dispuestas en haces que se orientan paralelos entre sí, motivo por el que también se llama tejido conjuntivo denso modelado. Un ejemplo es el tendón (T), que tiene una apetencia tintorial eosinófila por la abundancia de fibras colágenas. La estrecha banda pálida que se observa en la imagen es un pequeño tabique de tejido conjuntivo laxo que pertenece al llamado “peritenio” (P), donde se sitúan los escasos vasos sanguíneos que nutren al tendón.
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Tendón (H/E) (10x).En el corte longitudinal de este tendón humano se aprecian gruesas bandas eosinófilas, paralelas entre sí, que corresponden a los haces (H) de fibras colágenas. Entre estos haces se sitúan unos núcleos estrechos, alargados y de cromatina densa, que pertenecen a células de carácter fibroblástico llamadas “tenocitos” (punta de flecha). Por fuera del tendón existe un tejido conjuntivo laxo denominado peritenio externo (Pe), del que parten finos tabiques hacia el interior del tendón que se introducen entre los haces de fibras, constituyendo el peritenio interno (Pi).
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Tendón (H/E) (20x). Los haces (flecha) de fibras colágenas aparecen como gruesas bandas eosinófilas paralelas entre sí y al eje mayor del tendón. En ocasiones, dichas bandas están separadas por estrechas hendiduras (asterisco), que se ven como un espacio vacío, artefacto que ocurre con frecuencia en este tipo de tejido. Entre los haces de fibras se sitúan los núcleos de los tenocitos (punta de flecha), estrechos, alargados y de cromatina densa, semejantes a los de fibroblastos.
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Tendón (H/E) (40x). La aparición de pequeñas hendiduras (asterisco) entre los haces (flecha) de fibras colágenas, artefacto producido por la técnica histológica, permite ver más fácilmente su notable paralelismo en el tejido conjuntivo fibroso. Entre los haces de fibras se aprecian los tenocitos, células cuyas prolongaciones laminares no llegan a observarse en la preparación. De estos tenocitos sólo se identifican sus núcleos (punta de flecha) estrechos y alargados, de cromatina densa, dispuestos con su eje mayor paralelo al eje longitudinal del tendón.
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ÓRGANO: Arteria elástica (aorta). TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Arteria elástica (H/E) (2x). Las arterias elásticas, como la aorta, poseen una gruesa pared, donde predomina la denominada “capa media” (M), que en la imagen es la parte más eosinófila. Está constituida por tejido conjuntivo elástico, muy rico en elementos elásticos que proporcionan elasticidad a la pared del vaso. Desde el punto de vista funcional, las arterias elásticas transforman el flujo sanguíneo discontinuo que producen las contracciones rítmicas del corazón, en un flujo continuo.
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Arteria elástica (H/E) (4x).La pared de las arterias está constituida por tres capas que, partiendo desde la luz, son las siguientes: “íntima” (I), “media” (M) y “adventicia” (A). En la capa media, más gruesa y eosinófila, es donde se encuentra el tejido conjuntivo elástico, muy rico en láminas elásticas. Aunque a este aumento no llegan a apreciarse dichas láminas, se distinguen perfectamente utilizando la opción “Microscopio simulado”. La adventicia (A) está formada por un tejido conjuntivo laxo que suele aparecer más o menos deshilachado debido a la manipulación de la pieza.
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Arteria elástica (H/E) (10x). El tejido conjuntivo elástico que constituye la capa media (M) de la pared de las arterias elásticas, posee una sustancia intercelular con abundantes elementos elásticos, sobre todo en forma de láminas, las cuales se disponen en capas concéntricas. Hay también fibras elásticas que pasan desapercibidas con la H/E. Entre las láminas se observan núcleos celulares, en su mayoría pertenecientes a miocitos lisos que, a pesar de su naturaleza muscular, se encargan de sintetizar los componentes de la sustancia intercelular en este tipo de tejido conjuntivo. (Íntima: I. Adventicia: A).
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Arteria elástica (H/E) (20x). En el conjuntivo elástico de la capa media (M) de las arterias elásticas hay numerosas láminas elásticas que se observan como líneas onduladas intensamente eosinófilas y brillantes (flecha). Los núcleos alargados que hay entre estas láminas corresponden a miocitos lisos (punta de flecha). El límite de la capa media con la íntima (I), viene definido por una gruesa lámina elástica, aunque esta situación no siempre se produce. A la izquierda de la imagen se sitúa la adventicia (A) compuesta por un tejido conjuntivo laxo rico en fibras, donde desaparecen las láminas elásticas.
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Arteria elástica (H/E) (20x).En la capa media de las arterias elásticas llaman la atención las numerosas líneas eosinófilas y brillantes, de trayecto ondulado, que corresponden a láminas elásticas (flecha) dispuestas en capas concéntricas alrededor de la luz del vaso. Su apariencia sinuosa se debe a la pérdida de la tensión a que están sometidas en el individuo vivo. Los espacios que hay entre las láminas están ocupados por escasa sustancia amorfa, algunas fibras colágenas, fibras elásticas que pasan desapercibidas con la H/E, y células (miocitos lisos y ocasionales fibroblastos).
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Arteria elástica (H/E) (40x).Imagen a gran aumento del tejido conjuntivo elástico de la pared aórtica. Destacan las abundantes láminas elásticas, eosinófilas y onduladas. Son láminas con perforaciones (P), a través de las cuales difunden los nutrientes por la pared de la arteria. Entre las láminas hay núcleos alargados de bordes redondeados que son de miocitos lisos (flecha). Algún núcleo más denso y de extremos afilados podría corresponder a un fibroblasto (punta de flecha). Entre las láminas elásticas hay también fibras colágenas y elásticas (éstas pasan desapercibidas con la H/E), así como escasa sustancia amorfa.
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ÓRGANO: Arteria elástica (aorta). TÉCNICA: Gallego.
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Arteria elástica (Gallego) (4x). La diferente tinción entre las fibras colágenas (de color azul turquesa), y el componente elástico (de color rojo), permite destacar la abundancia de los elementos elásticos en el tejido conjuntivo elástico que compone la capa media (M) de las arterias elásticas. La adventicia, sin embargo, está constituida por un tejido conjuntivo laxo relativamente rico en fibras colágenas, lo que explica su coloración azul turquesa con la técnica de Gallego. (Luz de la arteria: L).
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Arteria elástica (Gallego) (10x). Las abundantes láminas elásticas (flecha) del tejido conjuntivo elástico de la capa media de las arterias elásticas, se tiñen de color rojo con la técnica de Gallego. Estas láminas siguen un trayecto ondulado al estar relajadas y no tener que soportar la presión que reciben en el individuo vivo. Son paralelas entre sí, ya que se disponen en capas concéntricas alrededor de la luz vascular. Aunque en la adventicia (A) hay escasas fibras elásticas, distinguibles por su color rojo, predomina la coloración azul turquesa de las fibras colágenas. (Vaso sanguíneo en la adventicia: V. Luz de la arteria: L).
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Arteria elástica (Gallego) (20x). Entre las láminas elásticas existen fibras elásticas (punta de flecha) que siguen un trayecto más o menos oblicuo, conectando unas láminas con otras. También se observa, en muy escasa cantidad, alguna fibra colágena (flecha) teñida de color azul turquesa. Con la técnica de Gallego únicamente se demuestra el componente fibrilar de la matriz extracelular, por lo que no se ven las células que hay entre las láminas elásticas (véase la preparación anterior, teñida con una H/E).
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Arteria elástica (Gallego) (40x). En esta imagen a gran aumento se observa la diferencia entre la capa media (M), constituida por tejido conjuntivo elástico rico en láminas elásticas (flecha), y la capa adventicia, formada por tejido conjuntivo laxo con abundantes fibras colágenas. En la adventicia se identifican fibras elásticas de color rojo (punta de flecha), entremezcladas con las fibras colágenas de color azul turquesa. Ampliando la imagen con la opción “Microscopio simulado”, llegan a insinuarse los núcleos -no teñidos- de las células situadas entre las láminas elásticas.
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Arteria elástica (Gallego) (40x). Las gruesas láminas elásticas (L), teñidas de rojo, siguen un trayecto ondulado y en algunos puntos presentan interrupciones (flecha), debido a que son láminas perforadas. Gracias a estas fenestraciones los nutrientes pueden difundir a través del espesor de la pared de la arteria, ya que el componente elástico es muy impermeable. Uniendo unas láminas con otras se observan finas fibras elásticas (punta de flecha). También se ven algunas fibras colágenas (asterisco) de color azul turquesa. Los espacios claros no teñidos están ocupados por las células, sobre todo miocitos lisos.
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Arteria elástica (Gallego) (100x). Detalle a muy gran aumento de las láminas elásticas (L), teñidas de color rojo. Destaca su trayecto ondulado y la presencia de fenestraciones (flechas). Entre las láminas se observan fibras elásticas, más finas y teñidas también de rojo, que unen unas láminas con otras. Asimismo, aunque escasas, se identifican fibras colágenas (punta de flecha). Las células no se tiñen con esta técnica y se localizan en los espacios claros (asterisco) que hay entre las láminas. Ampliando la imagen con la opción “Microscopio simulado” llegan a observarse los núcleos de dichas células.
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ÓRGANO: Arteria elástica (aorta). TÉCNICA: Orceína.
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Arteria elástica (Orceína) (2x). La orceína es un colorante que tiñe selectivamente las fibras elásticas de un color marrón ocre (parecido al color de los ladrillos). Por este motivo, en la pared de las arterias elásticas destaca la capa media (M), ya que está compuesta por un tejido conjuntivo elástico con abundantes elementos elásticos. Con esta técnica no se tiñen las células, y las fibras colágenas lo hacen ligera e inespecíficamente. Los espacios claros (flecha) que parecen romper la estructura de la capa media en su parte más externa, corresponden a la entrada de vasos sanguíneos que irrigan la propia pared arterial.
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Arteria elástica (Orceína) (4x). En la capa media (M) de la arteria elástica, a este aumento, se aprecia una gran cantidad de líneas onduladas, de color marrón ocre, que corresponden a láminas elásticas, el elemento característico y predominante del tejido conjuntivo elástico de la pared vascular. Por fuera de la capa media se sitúa la adventicia (A), con muy escasa cantidad de fibras elásticas. (Entrada de vasos sanguíneos en la capa media: flecha).
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Arteria elástica (Orceína) (10x). Con la orceína se pone de manifiesto la presencia de fibras elásticas en las tres capas de la pared de las arterias: íntima (I), media (M) y adventicia (A). Evidentemente, la tinción se concentra en la capa media, ya que está constituida por un tejido conjuntivo elástico con láminas elásticas (flecha) dispuestas en capas concéntricas alrededor de la luz vascular. Estas láminas aparecen en la preparación como líneas onduladas muy próximas entre sí. En la íntima y en la adventicia las fibras elásticas (punta de flecha) están integradas en un tejido conjuntivo laxo.
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Arteria elástica (Orceína) (20x). Las láminas elásticas (flecha) del tejido conjuntivo elástico se tiñen de color marrón ocre con la orceína, y aparecen como líneas onduladas, próximas unas a otras. Son láminas dispuestas en capas concéntricas paralelas a la luz del vaso. Su aspecto sinuoso se debe a que se hallan relajadas, al haber perdido la tensión a la que están sometidas en el individuo vivo.
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Arteria elástica (Orceína) (40x). En el tejido conjuntivo elástico de la pared arterial, el componente elástico que predomina se dispone en forma de láminas elásticas (flecha) de grosor uniforme. Entre ellas, con la orceína, se aprecia la existencia de fibras elásticas (punta de flecha) que unen unas láminas con otras, proporcionando mayor cohesión a la pared del vaso. En los espacios claros (asterisco) que hay entre las láminas y fibras elásticas, se sitúan células (sobre todo miocitos lisos), que no se tiñen con esta técnica, así como algunas fibras colágenas, que lo hacen inespecíficamente de un color muy pálido.
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Arteria elástica (Orceína) (100x). Las láminas elásticas (L) de la pared arterial, además de tener un trayecto ondulado, presentan fenestraciones (flecha) para permitir el paso de nutrientes. Entre las láminas elásticas se identifican fibras elásticas (punta de flecha), que unen unas láminas con otras. En los espacios claros (asterisco) se localizan células, cuyos núcleos se llegan a visualizar, así como algunas fibras colágenas teñidas pálida e inespecíficamente. Las células corresponden en su inmensa mayoría a miocitos lisos.
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ÓRGANO: Cordón umbilical (humano). TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Cordón umbilical (H/E) (2x). En el tejido conjuntivo mucoso (M) predomina la sustancia amorfa, siendo escasas las fibras y las células, y es parecido al mesénquima (tejido conjuntivo del embrión). En el cordón umbilical constituye la llamada gelatina de Wharton, que rellena el espacio que hay entre las dos arterias (A) y la vena (V), situadas en el centro, y la superficie del cordón, recubierta por un epitelio (E) derivado del amnios. La escasez de fibras colágenas y la gran hidratación del conjuntivo mucoso, son responsables de la consistencia blanda y el aspecto gelatinoso del cordón umbilical.
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Cordón umbilical (H/E) (4x). En esta sección transversal de un cordón umbilical humano se observa el tejido conjuntivo mucoso (M), ocupando el espacio que hay entre una arteria (A) y la superficie del cordón, la cual está revestida por un epitelio (E). Aparecen numerosos huecos (asterisco), aparentemente vacíos, debido a que predomina la sustancia amorfa, muy rica en agua, que se extrae inevitablemente durante la deshidratación, paso obligado en el procesamiento histológico de la pieza. Las escasas células están muy separadas entre sí y a este aumento se identifican por la tinción del núcleo (punta de flecha).
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Cordón umbilical (H/E) (10x). En el tejido conjuntivo mucoso existen escasas células (flecha), de aspecto mesenquimatoso, con núcleos alargados. Entre las células hay una sustancia intercelular en la que predomina la sustancia amorfa, siendo muy escasas las fibras. Los espacios vacíos (asterisco) que se observan en la imagen, son debidos a que la sustancia amorfa se elimina en el procesamiento histológico de la pieza, durante la deshidratación.
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Cordón umbilical (H/E) (20x). Las células del tejido conjuntivo mucoso tienen las mismas características que las células mesenquimatosas, a su vez parecidas a los fibroblastos. Sus núcleos (flechas) son alargados, con una cromatina relativamente densa. Son células que emiten finas prolongaciones (puntas de flecha), ya identificables a este aumento. Entre estas células hay restos de sustancia amorfa (asterisco) muy desestructurada, parcialmente extraída por el procesamiento histológico de la muestra.
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Cordón umbilical (H/E) (40x). En el tejido conjuntivo mucoso el elemento predominante es una sustancia intercelular muy abundante, con un gran predominio de sustancia amorfa que aparece como espacios claros (asterisco) con algún resto de material ligeramente basófilo. Las fibras conjuntivas (punta de flecha) son inmaduras y muy escasas. Las pocas células que se ven en la imagen emiten prolongaciones, adoptando una forma más o menos estrellada.
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Cordón umbilical (H/E) (100x). Las células del tejido conjuntivo mucoso son estrelladas, ya que emiten finas prolongaciones (flecha). Poseen un citoplasma escaso y el núcleo es alargado, de extremos redondeados y cromatina relativamente densa. Entre las células se identifica algún componente fibrilar (punta de flecha) que corresponde a fibras colágenas inmaduras, y los espacios claros con pequeñas cantidades de material basófilo (asterisco) son restos de sustancia amorfa, que ha sido casi totalmente extraída en la deshidratación, durante el procesamiento histológico de la pieza.
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ÓRGANO: Ganglio linfático. TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Ganglio linfático (H/E) (2x). El ganglio linfático tiene un estroma constituido por tejido conjuntivo reticular, repartido por todo el ganglio, que resulta difícil de ver con la H/E al estar entremezclado con las células del parénquima. A bajo aumento se distingue una corteza (C) en la periferia, muy basófila debido a la gran densidad celular, donde destacan unas estructuras redondeadas que corresponden a los folículos linfoides (F). Más profundamente se sitúa la médula (M), menos basófila, y es sobre todo aquí donde, a gran aumento, se pueden identificar las células del tejido conjuntivo reticular.
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Ganglio linfático (H/E) (10x). Región medular (M) del ganglio linfático cercana a la corteza (C). En la médula el tejido conjuntivo reticular se reparte en dos zonas: los senos medulares (Sm) (áreas amplias y claras con escasa densidad celular, por donde circula la linfa en el interior del ganglio), y los cordones medulares (Cm) (estructuras alargadas y ramificadas, más basófilas por contener el parénquima que presenta una gran densidad celular). Es en los senos medulares donde mejor llegan a identificarse las células del tejido conjuntivo reticular. (Utilícese la opción “Microscopio simulado”).
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Ganglio linfático (H/E) (20x). El tejido conjuntivo reticular en la médula del ganglio linfático se encuentra tanto en los cordones medulares (Cm) como en los senos (Sm). Con H/E, y a este aumento, la disposición celular laxa de los senos medulares permite distinguir las células reticulares (flecha), las cuales se identifican por su forma estrellada, ya que emiten prolongaciones. Pueden verse con más claridad utilizando la opción “Microscopio simulado”.
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Ganglio linfático (H/E) (40x). En los senos medulares (Sm) las células del tejido conjuntivo reticular contactan entre sí por medio de prolongaciones, dispuestas en una red tridimensional muy laxa, dejando amplios espacios por donde circula la linfa con sus correspondientes células, sobre todo linfocitos (punta de flecha). En los cordones medulares (Cm), sin embargo, las células reticulares forman una malla algo más apretada que pasa prácticamente desapercibida al entremezclarse y confundirse con la gran cantidad de células del parénquima. En el interior de los cordones medulares hay, además, vasos sanguíneos (V).
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Ganglio linfático (H/E) (100x). La laxitud celular de los senos medulares permite identificar perfectamente las prolongaciones (flecha azul) que emiten las células reticulares (R). Son células de aspecto estrellado, que poseen un núcleo redondeado de cromatina relativamente laxa, con un nucleolo (punta de flecha) evidente. En los espacios de la malla que forma el tejido conjuntivo reticular hay pequeñas células libres, especialmente linfocitos (flecha roja), que viajan por la linfa que está circulando por el interior del ganglio. (Cordón medular: Cm).
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Ganglio linfático (H/E) (100x). Las células estrelladas que constituyen el tejido conjuntivo reticular contactan entre sí por medio de sus prolongaciones (flechas), formando una delicada malla que se relaciona estrechamente con un entramado de fibras reticulares, sobre las cuales se apoyan, recubriéndolas. Estas fibras, sintetizadas por las propias células reticulares, pasan desapercibidas con la H/E, pero pueden demostrarse con técnicas argénticas especiales, como puede comprobarse en la siguiente preparación. (Cordón medular: Cm. Espacios por donde circula la linfa: asterisco).
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ÓRGANO: Ganglio linfático. TÉCNICA: plata.
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Ganglio linfático (Plata) (2x). Las fibras reticulares del tejido conjuntivo reticular que forman el estroma del ganglio linfático se disponen de diferentes maneras según la región del ganglio, y se demuestran con técnicas argénticas, comprobándose su organización en malla tridimensional. Con estas técnicas, sin embargo, no se impregnan ni se tiñen las células reticulares. Por otro lado, tanto la cápsula (C) que recubre el ganglio como las trabéculas conjuntivas (T) situadas en el interior, poseen abundantes fibras colágenas que se impregnan de un color marrón negruzco.
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Ganglio linfático (Plata) (4x). En el interior del ganglio linfático se observa una extensa red de fibras reticulares. Existen regiones donde la malla es algo más densa (flecha), dejando pequeños huecos, mientras que en otras zonas el entramado es más laxo (asterisco), con espacios más amplios. Las formaciones redondeadas con un fondo de color marrón y escasas fibras reticulares en su interior, corresponden a folículos linfoides (F). (Cápsula: C. Trabéculas conjuntivas: T).
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Arteria elástica (H/E) (10x). El tejido conjuntivo elástico que constituye la capa media (M) de la pared de las arterias elásticas, posee una sustancia intercelular con abundantes elementos elásticos, sobre todo en forma de láminas, las cuales se disponen en capas concéntricas. Hay también fibras elásticas que pasan desapercibidas con la H/E. Entre las láminas se observan núcleos celulares, en su mayoría pertenecientes a miocitos lisos que, a pesar de su naturaleza muscular, se encargan de sintetizar los componentes de la sustancia intercelular en este tipo de tejido conjuntivo. (Íntima: I. Adventicia: A).
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Ganglio linfático (Plata) (20x). En los espacios que deja la malla de fibras reticulares se sitúa el parénquima del órgano linfoide. La imagen corresponde a la médula del ganglio linfático donde se distinguen dos regiones: los cordones medulares (Cm), que contienen numerosas células muy agrupadas que no se impregnan con la plata, y los senos medulares (Sm), constituidos por una red muy laxa de fibras reticulares. Por los senos medulares circula la linfa en el interior del ganglio. (Trabéculas conjuntivas: T).
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Ganglio linfático (Plata) (40x). El tejido conjuntivo reticular, presente en todo el ganglio linfático, asume diferentes papeles dependiendo de su localización. En los cordones medulares (Cm) forma una malla algo más compacta, la cual está ocupada por células del parénquima, mientras que en los senos medulares (Sm) la red es más laxa, constituyendo un sistema de espacios atravesados por fibras y células reticulares, por donde está circulando la linfa. (Trabécula conjuntiva: T).
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Ganglio linfático (Plata) (100x). A gran aumento destaca el aspecto tridimensional de la red de fibras reticulares en el tejido conjuntivo reticular. Esta red está recubierta por células reticulares que no se impregnan con la plata, aunque sí se tiñen con la H/E (véase la preparación anterior). En los huecos que hay entre las fibras reticulares de los cordones medulares (Cm) se sitúan las células del parénquima, mientras que por los amplios espacios que hay en los senos medulares (Sm) circula la linfa. (Trabécula conjuntiva: T).
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ÓRGANO: Ovario. TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Ovario (H/E) (2x). El tejido conjuntivo fusocelular se caracteriza por ser muy rico en células y tener escasa cantidad de sustancia intercelular. Se encuentra exclusivamente en la corteza (C) del ovario. Casi toda la extensión del corte que estamos observando corresponde a corteza; sólo una pequeña región pálida, a la izquierda, es médula (M). El tejido conjuntivo fusocelular rellena, en la corteza ovárica, los espacios que hay entre unas grandes formaciones redondeadas llamadas “folículos ováricos” (F). Este tejido es semejante al tejido conjuntivo citógeno del endometrio del útero (ver siguiente preparación).
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Ovario (H/E) (4x). El tejido conjuntivo fusocelular puede identificarse a bajo aumento por la gran densidad de núcleos (asterisco). Rellena, en la corteza, los espacios situados entre los folículos ováricos (F), los cuales se encuentran en distintas fases de maduración. (Vaso sanguíneo: V).
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Ovario (H/E) (10x). Corteza (C) del ovario donde se sitúan folículos ováricos (F) de distintos tamaños y, entre ellos, una gran cantidad de células de núcleos alargados pertenecientes al tejido conjuntivo fusocelular (Fs). En la parte inferior de la imagen se observa una pequeña parte de la médula, donde aparecen vasos sanguíneos (Vs) y linfáticos (Vl) inmersos en un tejido conjuntivo laxo.
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Ovario (H/E) (20x). El tejido conjuntivo fusocelular está constituido por una gran concentración de células de aspecto fibroblástico, con núcleos (flecha) alargados de cromatina relativamente densa. Con frecuencia estas células se disponen formando remolinos, siguiendo el llamado “patrón estoriforme”. En el seno de este tejido conjuntivo se pueden encontrar vasos sanguíneos (punta de flecha) de pequeño calibre, que se identifican por la eosinofilia de los hematíes que ocupan su luz. (Epitelio de revestimiento: E. Folículos ováricos: F).
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Ovario (H/E) (20x). El tejido conjuntivo fusocelular está constituido por una gran concentración de células de aspecto fibroblástico, con núcleos (flecha) alargados de cromatina relativamente densa. Con frecuencia estas células se disponen formando remolinos, siguiendo el llamado “patrón estoriforme”. En el seno de este tejido conjuntivo se pueden encontrar vasos sanguíneos (punta de flecha) de pequeño calibre, que se identifican por la eosinofilia de los hematíes que ocupan su luz. (Epitelio de revestimiento: E. Folículos ováricos: F).
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ÓRGANO: Útero (humano). TÉCNICA: Hematoxilina-Eosina (H/E).
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Útero (H/E) (10x). El tejido conjuntivo citógeno se localiza exclusivamente en el endometrio, capa que reviste la cavidad uterina. Tiene semejanzas con el conjuntivo fusocelular de la corteza ovárica, ya que predominan las células frente a la sustancia intercelular, pero la densidad nuclear es menos acusada. En la imagen se observa parte del endometrio de un útero humano, donde el tejido conjuntivo citógeno (C) ocupa los amplios espacios que hay entre las glándulas tubulares (G) que parten del epitelio de revestimiento. Las áreas eosinófilas corresponden a vasos sanguíneos repletos de hematíes. (Luz del útero: L).
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Útero (H/E) (20x). Zona más superficial del endometrio donde el tejido conjuntivo citógeno (C) presenta una gran densidad celular. Constituye el soporte para los vasos sanguíneos (V) y las glándulas endometriales (G), las cuales se originan (flecha) a partir del epitelio de revestimiento (E).
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Útero (H/E) (20x). Zona profunda del endometrio. El tejido conjuntivo citógeno se caracteriza por presentar una gran concentración de células de núcleos ovalados o redondeados, con distintas densidades de la cromatina. Son células que se disponen desordenadamente, existiendo zonas más compactadas (punta de flecha), mientras que en otras las células se agrupan más laxamente (asterisco). (Glándulas cortadas transversalmente: G. Vasos sanguíneos: V).
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Útero (H/E) (40x). Zona profunda del endometrio donde el tejido conjuntivo citógeno muestra una gran concentración de células, sirviendo de soporte para las glándulas tubulares (G) y los vasos sanguíneos (V). Funcionalmente, el conjuntivo citógeno es muy sensible a las hormonas sexuales femeninas, cuyas concentraciones varían cíclicamente. Su aspecto cambia en cada fase del ciclo menstrual, variando tanto la densidad celular, dependiendo de la cantidad de sustancia intercelular, como la forma de las células. Asimismo, sufre importantes modificaciones (“reacción decidual”), cuando hay gestación.
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Útero (H/E) (100x). Detalle a gran aumento del tejido conjuntivo citógeno del endometrio. Se trata de una región con una distribución de las células relativamente homogénea. Se observan células con núcleos redondeados (flecha), entremezcladas con otras de núcleos más alargados (punta de flecha). Puede verse cómo la densidad de la cromatina nuclear presenta notables diferencias entre unas células y otras.
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Glándula salival mucosa (H/E) (40x). Túbulo-acinos mucosos de formas diversas dependiendo del plano de sección. Obsérvese la localización, periférica, de los núcleos celulares (flecha azul) y el aspecto grumoso y pálido de la mayor parte del citoplasma. La luz de los túbulo-acinos (flecha roja) es pequeña, pero fácilmente visible. A la izquierda, de arriba abajo, se aprecia un túbulo-acino seccionado longitudinalmente durante un largo trayecto (asterisco). (Tabique conjuntivo: C).
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